


Desde luego madrugar siempre te recompensa, pero hoy con el frío que hacía, yo calculo que unos 2º, la verdad es que se estaba mejor en la cama, jejeje. Lo bueno de ir a buscar amaneceres a la zona oeste de la isla es que no te encuentras con las luces duras de la salida del sol, y te permite fotografiar durante más tiempo. Cuando llegamos el mar estaba recubierto de neblina debido al frío, y al final nos quedo un amanecer "simpatico", tuvimos estrellas, nubecitas, y mucho, mucho frio, pero valió la pena, como siempre.